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Educación / Madre / Necesidades básicas / Perlitas / Protección / Sexo / Sin categoría

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Hasta que llegue el día en el que no me pregunten en una entrevista de trabajo la edad, si tengo hijos o quiero tenerlos.

Se de por hecho que ciertas cosas nos toca.

Tengamos que aguantar perlitas envenenadas, micromachismos que la costumbre ha hecho que nos cueste detectar y no debemos permitir.

Dejemos de tener miedo.

Hasta que no aceptemos la responsabilidad absolutamente necesaria de educar en igualdad.

No se si se puede  hablar de “celebrar”, queda demasiado por lo que luchar.

Hasta que se reduzca a lo esencial… somos diferentes pero tenemos los mismos derechos.

feminist

 

 

 

 

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Comienzos / Crianza con apego seguro / Educación / Etapas / Madre / Necesidades básicas / Padre / Protección / Sin categoría

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Ha pasado más de un año y puede que ahora si logre escribir con perspectiva. Cuando piensas en formar una familia no contemplas la posibilidad de que las cosas se tuerzan, a todos no les sale perfecto y no lo contarán por ahí, como tantas cosas sobre la maternidad. Un niño es una bendición pero también desestabiliza a una pareja. Hay quienes se adaptan a los cambios y se refuerzan, y los hay a quienes le hacen mella.

Y este post es un acto de rebeldía porque a nadie le gusta escribir sobre el fracaso, y está ahí, pasa, hay que hablarlo y si puede ayudar a otros o normalizarlo pues bien.

Minimalismo duro. 

Se acabó. ¿ Y ahora ? Pero no se acabó del todo… De repente tus anteriores rupturas te parecen contadas por Disney, porque aquí no puedes borrar a esa persona de tu vida. Bueno los hay que sí lo hacen, yo siempre desde un inicio intenté asumir que iba a tener un vínculo para los restos o por lo menos hasta la mayoría de edad. Y quería hacerlo lo mejor posible.

Percepciones generales.

“Es muy pequeño no se entera de nada…” FALSO. Tenía 20 meses y aunque no hablase y no pudiera explicarle la situación, la vivía. No sabía de qué iba el tema, pero los cambios los notaba. Al igual que tu estado de ánimo, aunque te encargues de guardar el dolor para las noches y con él seas todos sonrisas. Él se convierte en máxima prioridad.

El Yo.

“Es prioridad pero no te olvides de ti”. Me volqué tanto en su bienestar que me olvidé de mi. Todo estaba “bien” hasta que él salía de escena, me veía sola y se me caía la casa y todo el peso de la situación encima. Todos los sentimientos no expresados, las lágrimas reprimidas se convirtieron en ansiedad. Hasta que una amiga que había pasado por una situación parecida me dijo: ” Nena, si tú no estás bien, él tampoco lo estará. Preocúpate de ti y él te lo agradecerá aunque sientas que estás siendo egoísta ( que es irreal ) necesitas mirar por ti. Él necesita una madre feliz y centrada “. Costó mucho, fui muy poco a poco.

Una de las cosas que más me ayudó fue escribir en una libreta como me sentía algunos días muy duros, porque esto es algo personal y hay veces que no puedes contarlo, no sabes como expresar ciertas cosas o simplemente necesitas desahogarte sin herir a nadie o contaminar a quien te escucha. Otra: Hacer deporte y tener momentos para mí, ya fueran sola o acompañada.

“Derechos”. 

De repente este concepto aparece por todas partes, pero si hay derechos hay deberes. Y no se equivoquen los derechos los tiene el menor, tiene derecho a ver a su familia, no al revés. Y yo a mi hijo no puedo privarlo de lo que le corresponde ( si no es por algo grave… y en ese caso no lo estipularía yo ) He pasado por momentos muy duros, pero no entiendo como existen padres que utilizan a sus hijos como monedas de cambio o como arma para hacer daño a su ex. Es deleznable.

Tú y yo ya no somos pareja, pero seguimos siendo padres. Tú haz tu vida ( no me interesan los detalles ) , yo haré la mía ( no te interesan tampoco ) y los dos cumpliremos como padres e intentaremos llevarlo lo mejor posible ( a veces parece una utopía pero hay que trabajar en ello constantemente ). Es duro en la práctica, mucho. Pero aquí señores no cabe el influenciar a un niño de manera negativa o ponerlo en contra de alguna de las partes. Guárdate tus opiniones, sentimientos y frustraciones para ti. Si no puedes pide ayuda profesional o lo que sea. No puedes descargar en ellos. Es injusto, manipulador y aunque no lo veas juega en tu contra como persona y como progenitor.

Ellos.

Si hagas lo que hagas la maternidad hace que lluevan los consejos y las críticas… prepárate para el siguiente nivel. Porque a lo mejor de repente eres mala madre o no lo están haciendo bien, o todo el mundo se cree con derecho a hablar de la relación, de por qué o por qué no o cuestionar un modelo de crianza ( que ojo es el mismo solo que no estamos juntos ). Esto es personal. Esto es cosa de dos. Dos que ya tienen suficiente con lo que ha pasado y no quieren perjudicar a un tercero. Es complicado, mucho. Pero hay que ir poniendo a la gente en su sitio o mejor ponerte tú en el tuyo, preocuparte de lo que realmente tienes que preocuparte, lidiar con lo que te corresponde ( que no es poco ) y tratar ciertas cosas con quien tienes que tratarlas. El resto a respetar. Se dice fácil.

Fases.

Esto, como todo, va por etapas. Algunas ya han pasado, y otras vendrán y ya se actuará en consecuencia. Lo importante es actuar con naturalidad y no influenciar negativamente bajo ningún concepto a tu hijo. Y en cuanto a tu relación con tu ex pareja, pues cada uno tendrá la que quiera o pueda, pero lo que debe primar es el respeto y estar por la labor constante de poder tratar los temas del menor de la manera más cordial posible. Bonito, ¿ eh? No he dicho que sea fácil.

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Crianza con apego seguro / Educación / Enfermedad / Madre / Necesidades básicas / Sin categoría

No necesito adjetivos añadidos, ni esos días que se marcan en el calendario como “Día de”… Podrían felicitarme en cualquier momento, podría hacer algo especial cualquier otro día ( cosa que hago ). No me sentiré culpable por querer celebrarlo hoy, sin regalos, sin florituras. Compartir un catarro y una otitis creo que se lo merece. 

Hoy aunque me drogue vamos a disfrutar del buen día que hace fuera, salgamos de la cueva tras unos días difíciles. Cojamos este día como excusa… 

Reduciendo a lo esencial siempre

Tus ataques de zombie por las mañanas, mi mejor regalo. ( Es una especie de comerme a besos pero con sonido y con cara de te voy a comer el cerebro ). 

Tus abrazos espontáneos, mi recompensa. 

Tu sonrisa, mi mayor logro.  

Mi paciencia y amor, tu pilar fundamental.

Y el barroquismo para el arte y la decoración. 

745.

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  2 años y 14 días. Primer día de guarde. ¿Ya están todos contentos? Pues decir que yo también, y lo estaría igual si hubiese seguido conmigo en casa. No había ido porque no había necesidad y me siento afortunada por haber podido disfrutar de él y él de mi. 

Una oportunidad que se presenta, una decisión que se tiene que tomar de hoy para mañana  ( estábamos mentalizados para septiembre ) pero bueno como en los últimos meses, cambios que afrontamos de uno en uno y pensando en lo mejor.

Minimizando dramas 

Entramos juntos de la mano ( creo que nunca me la había sostenido con tanta firmeza ) y sonriendo. Como en cada etapa o cambio aquí estoy y estaré para aportarle seguridad. Dejando mis posibles miedos o inseguridades al margen. Intentando hacer las cosas del mejor modo posible. 

Me soltó la mano y se aventuró a descubrir el nuevo espacio, presentarse a sus compañeros de juegos. Su cara lo decía todo, es muy expresivo, me miró y supe que estaba a gusto. Nos despedimos ( porque irse a escondidas es un error siempre ) y me fui contenta. ¡Cero drama! 

Falta superar el periodo de adaptación, donde los hábitos de comida y sueño se normalicen, sus nuevos horarios se conviertan en rutina… Pero primer día superado. Eso sí, mi cara de felicidad al recogerlo y ver que lo había pasado bien, era para selfie. 

Minimalismo criticado 

Este día se lo dedico a todos los que dijeron que estaba enmadradado y me costaría un disgusto, que iba a llorar más que él… A los que se empeñaban en vaticinar que si no iba a la guarde sería poco social o no se espabilaría.

La crianza con apego le ha aportado seguridad, no hemos llorado y si hubiese ocurrido tampoco sería algo negativo. Su entrada fue un alarde se sociabilidad y empatía. Y parece que es el tercer mosquetero que les faltaba a los dos espabilados de la clase…