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Esos que han coincidido con otras cosas difíciles de llevar y superar, pero no hablaré de ello. Hoy es tu día, nuestro día y ya hemos puesto una tirita. 

¿Dos? ¿ya? Qué rápidos e intensos… Y eso que estoy disfrutando de ti a tope, pero me parece mentira cómo ha pasado el tiempo. 

Estás tan gracioso, tan guapo… Eres tan increíble. Es tan fascinante crecer contigo, descubrir cosas, reirnos juntos, compartir tantos momentos, que me abraces y yo comerte a besos. 

Es tan frustrante no entender ese idioma que hablas. O no saber exactamente por qué te enfadas y se desata el drama. 

Haces que pase de necesitar un respiro a echarte de menos a una velocidad abrumadora. Definitivamente haces mi vida mejor.

Y lo que te quiero yo a ti… 

   

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548.

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548. " Roza, azul y otros estigmas..."

Aunque parezca mentira sigue habiendo diferencias, sigue el estigma del rosa o azul… Y ahora que ya empiezan a bombardear con las campañas de juguetes, verán que el sexismo, lamentablemente, sigue marcando pautas. Y no son ellos, son los adultos los que hacen hincapié en las diferencias. Ojo, por supuesto que los niños y las niñas son distintos ( es evidente ) pero otra cosa es la desigualdad.

El enano tiene ya año y medio, y juega con su prima. Sus juguetes no son tan dispares, se basan en cachivaches educativos, peluches, pelotas, puzzles… Le da igual una muñeca que un peluche de un perro, no distingue entre Mickey o Minnie, no hace asco a una pelota porque sea de Frozen o salgan princesas. Aunque una niña mayor en verano le dijera con asombro “¡esa pelota es de niña!”. A esta edad ellos juegan y se sienten atraídos por las cosas en general sin importarles qué color tienen o para quién se supone que está inventado. ¿ Por qué te importa más a ti ?

Minimalismo educativo

Aquí seguimos basándonos en la premisa del blog que es reducir a lo esencial. Quiero educarlo en la igualdad, quiero que un juguete cumpla su función y sea una herramienta de aprendizaje, exploración, experimentación, creatividad y potencie su imaginación. No que alimente una conducta negativa, violenta o competitiva. No quiero que piense que si no juega con espadas o pistolas no es un machote o es una nena. No quiero estas etiquetas sexistas para él, ni para nadie.

Quiero que pueda elegir con quien jugar, sea niño o niña y con qué. Y que el juego le aporte valores de verdad que no estén estereotipados y sean arcaicos. Se que no solo dependerá de nosotros, pues no somos las únicas personas con las que socializa, pero la influencia por nuestra parte no será discriminatoria, ni sexista.

Declaro la guerra a esos catálogos que siguen utilizando fondo azul o rosa, a esa publicidad sexista que reduce el juego de niñas a tareas domésticas, muñecas y princesas. Y a ellos los limitan a coches, camiones, superhéroes y juegos cada vez más violentos.

Hay que liberarlos de esta lacra, no se puede permitir que existan ciertos complejos de tipo sexual y hay que empezar cuanto antes. Es la publicidad lo que hace que se vean limitados a ciertos colores y roles. Lo importante es dejarles elegir, no imponer ciertos juguetes porque pienses que es con lo que se espera que juegue. Aleja de ellos tus prejuicios, o mejor libérate tú también.

Ayer le compré un kit de limpieza y rosa ( no quiero ni pensar los comentarios que podría escuchar al respecto ) Y es que hartos de que no nos deje hacer las tareas domésticas, porque no hay quién le arranque el mocho de las manos cuando lo ve. Pues ya tiene el suyo propio y está encantado de la vida.

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473.

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Crianza con apego seguro / Educación / Etapas / Necesidades básicas / Padre / Perlitas / Redes sociales

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El club de las malasmadres puso en marcha una iniciativa para reivindicar el tema de la no conciliación y anoche la respuesta en diferentes redes sociales fue brutal. Fue emocionante leer a tantos padres…

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Ahora mismo me siento afortunada, porque he conseguido un trabajo que me gusta y me permite cuidar del enano. Pero no siempre ha sido así. He estado años luchando contra el estigma de ser mujer y tener esa edad en la que te preguntan descaradamente si quieres ser madre en las entrevistas de trabajo. Con el trabajo del padre y sin plantearme nada más allá de ser freelance o emprender, nos lanzamos a tener un hijo. Y aquí estamos. Él muchas veces llega y el enano ya duerme, yo compagino la crianza y trabajo desde casa, cosa que hay días que resulta un verdadero reto. Pero me siento feliz por ello.

Minimalismo presionado

Existe mucha presión para esas madres que trabajan fuera de casa, que parecen que deban elegir entre su carrera profesional o la vida familiar. Que tienen que llegar a todo y más o renunciar. Niños que pasan más tiempo en la guardería de lo que nos gustaría, madres que tienen que dejar a bebés con pocos meses para poder volver al trabajo y aquí viene la otra cara de la moneda. Da igual lo que hagas, se nos critica por todo.

Mi hijo no va a la guardería y casi que me he visto obligada a plantearme meterlo en septiembre bajo esa frase constante que te dicen: ” le va a venir muy bien, necesita sociabilizarse “. Ayer en el silencio de la noche, pensé que no tengo que ceder a presiones sociales o familiares, no tengo por qué meter al enano en la guarde ya, porque parece que es lo que se tiene que hacer. No cuestiono los beneficios de las escuelas infantiles pero no creo que el no llevarlo sea malo para ellos. Ahora mismo dispongo del tiempo y las herramientas necesarias para compaginar su crianza y mi carrera profesional y voy a aprovecharlo. Aunque tenga que lidiar con esas caras de desaprobación y esas perlitas.

El enano es tan o más sociable que muchos niños de su edad, no está todo el día encerrado en casa conmigo. Vamos al parque, a la piscina… Un niño se hace independiente cuando su figura de referencia le da seguridad. ¿Qué hay de malo que en vez de una cuidadora sea yo, su madre? Porque tampoco se cuestiona cuando quienes cuidan son los abuelos o algún familiar. Aquí se critica a los padres, sobre todo a las madres. Antes entrábamos en el colegio a los cinco años, ahora con tres y ¿me quieren vender que un niño necesito un previo al preescolar?

Basta ya de imposiciones, de etiquetas, de prejuicios…

 

 

 

433.

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Las malditas expectativas, las referencias externas, las comparaciones… Puedes tener muchas ideas claras, que llevarlas a la práctica es otra cosa. A veces el entorno es intrusivo y te distrae. Puedes estar calmado y que las miradas críticas, los comentarios incesantes te hagan perder un poco la serenidad y pienses que no lo estás haciendo bien. Tú eres el guía y la paciencia tu mejor herramienta.

Todos quieren un niño “bueno” que duerma toda la noche, que no sea inquieto, que no llore, que coma, que juegue solo… Ya lo he dicho otras veces, no hay buenos, ni malos: Hay niños. Es como, la felicidad, no creo en un estado de bienestar absoluto. Hay momentos felices y otros que no lo son tanto pero no puedes catalogar tu vida de infeliz porque en ocasiones no todo sea alegría. Y mucho menos dejar que agentes externos lo cataloguen por ti.

Minimalismo perseverante.

El estrés, el trabajo, lo que sea… no pueden ser excusas para perder la paciencia. Tu hijo no sabe de eso ( afortunado ). Un bebé no te coge la vuelta, no es caprichoso, seguro que algo necesita y ese algo puedes ser tú simplemente. Un niño pequeño no es malo, no es travieso, probablemente esté experimentado una nueva etapa fascinante para él y tú solo vez el peligro o los inconvenientes.

Hay situaciones en las que puedes pensar que todo te supera, pero está en ti verlo así. Son simplemente ocasiones en las que se juntan varios factores no compatibles pero asumibles.

Nadie te cuenta la verdad… La paternidad es un salir de la famosa zona de confort constante.

Respira, cuenta hasta diez, busca la calma, míralo a los ojos y ponte en su lugar. Así te darás cuenta de muchas cosas… Sé amable con ellos y también contigo mismo. Eres su reflejo. ¿ Cómo pretendemos que sean niños impecables si no somos ejemplos? ¿ Cómo puedes pedir que se comporte, no grite y esté tranquilo si tú eres un manojo de nervios y estás constantemente estresado ? ¿ Por qué exigimos cosas que no seríamos capaces de aguantar nosotros ?

Aleja de mí el ” porque lo digo yo y punto ” o llegarme a ver reflejada en los ojos del enano estando fuera de sí.

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